20.10.12

Una fresa, mi primer amigurumi

Os presento mi primer amigurumi una fresa, a la que he bautizado como "bellotita" debido a su color (es lo que pasa al ponerse a ganchillar sin tener el material adecuado). Es el fruto de solo tres clases de ganchillo, un arte de lo más simple y divertida.


La elaboración de las hojas fue más fácil de lo que me esperaba y todo gracias a mi amiga C, que me explicó muy bien como llevar a cabo el proceso de creación (aunque todavía tengo que coserlas y por eso no os las enseño. Prometo hacerlo). Ella también tiene su "fresita" mucho más mona que la mís, lo sé, ¡mirad!

   

Los Amigurumis son una antigua tradición artesana en Japón cargada de significado yendo mucho más allá de ser un hobbie o pasatiempo. Forman parte de la cultura de lo kawaii, término que podría traducirce como bonito, tierno, adorable. Más allá de su uso como figurita decorativa o juguete, el objetivo que persiguen los amigurumis es alimentar el espíritu de niño que todos llevamos dentro. Según la tradición cada amigurumi posee un "alma" que lo convierte en el compañero y confidente de por vida de su dueño, proporcionándole protección y consuelo en los momentos de estrés y tristeza.
Estas figuritas son objetos de apego ligados a conceptos de amistad, complicidad y compañía. Proporcionan protección y seguridad a su propietario. En algunos casos son usados como amuletos personales y también en casas, negocios y puestos de trabajo. En Japón es usual verlos en las oficinas al lado de los ordenadores como un símbolo de apego, o adorno personal, o como recordatorio de respirar, sonreir y hacer una pausa.
Totalmente de acuerdo con su relación con el concepto de amistad y compañía ¿a que si C? Nuestra amistad se ve fortalecida por el arte del ganchillo y la elaboración de amigurimis...mientras les das forma puedes charlar animadamente con tu compi de ganchillo.

1 comentario:

  1. Por supuesto que sí. Adoro ganchillar, no sólo por hacer amigurumis, sino cualquier otra cosa y porque es un hobbie que compartimos y con el que pasamos ratos mu agradables. No me arrepiento de haberme apuntado al curso. Verás, cuando empecemos con la manta... =))

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