26.2.12

War Horse (Caballo de batalla)

Título: War Horse (Caballo de batalla).
Título original: War Horse
Dirección: Steven Spielberg. 
Nacionalidad: USA y Reino Unido 
Año: 2011.
Duración: 148 minutos.
Género: Drama, bélico
Reparto: Jeremy Irvine, David Thewlis, Emily Watson, Toby Kebbel, David Kross. Niels Arestrup, Celine Buckens.
Guion: Lee Hall y Steven Spielberg.

Estreno en España: 10 Febrero 2012. 

Sinopsis: "War horse (Caballo de batalla)” nos cuenta la extraordinaria historia de amistad que surge entre el joven Albert y un caballo llamado Joey, separándose sus caminos a causa de la Primera Guerra Mundial. El padre de Albert vende a Joey a la caballería del ejército británico para luchar en el frente. Joey será testigo de un extraordinario periodo de la Historia con la Gran Guerra como trasfondo. A pesar de los obstáculos que encuentra en su camino, su coraje será fuente de inspiración para todos los que se cruzan con el noble animal. Albert no puede olvidar a su caballo y abandona su hogar para luchar en los campos de batalla de Francia. Allí busca incansablemente a su amigo para traerlo sano y salvo a casa.


Trailer: 


Opinión:

"¡Después de los exámenes vamos al cine y de cena al chino!", pues dicho y hecho. Ayer fue el día elegido para llevar a cabo la promesa, o más bien antojo de C, solo había un pequeño escollo de esquivar, decidir que película ver. En un principio lo que podría parecer una ardua tarea, se convirtió en una balsa de aceite en parte gracias a los programadores de las carteleras, porque las tres o cuatro películas que en principio teníamos en mente no se ajustaban al horario previsto, así que solo había dos opciones factibles: "Los descendientes" de George Clooney  (mi opción) o "War Horse" y la elegida fue esta última por mayoría y... ¡menuda elección!
Aunque en un principio tenía mis reservas hacia ella, todas esas dudas quedaron disipadas desde el primer minuto, porque War Horse es una historia épica en la que un caballo entiende el sacrificio que supone la amistad, mientras su dueño comprende a su vez las heridas de guerra de su padre y aprende a entregar hasta lo que más ama en la vida. Es como subirse a lomos de un pura sangre y comenzar a trotar por los campos de Europa, minados por la Gran Guerra pero también salpicados por una amistad a prueba de bombas que, hará que las aguas vuelvan a su cauce.
¡Os la recomiendo! A mi me encantó y para ser sinceros hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una película tan emotiva y enternecedora como con War Horse.

15.2.12

Yo leo, tú lees, ella lee...

Las mujeres leemos más que los hombres. O, al menos, leemos más ficción. Lo ratifican los estudios sobre hábitos de lectura que se publican cada semestre en España. Lo saben las editoriales. Lo comprueban los libreros, los vendedores de grandes superficies y los organizadores de eventos literarios. En las charlas de escritores, en los clubs de lectura o en las colas de firmas en las ferias, siempre hay más mujeres. A tenor de mi propia experiencia, yo doy fe.
Según las estadísticas, entre los 14 y los 24 años, las chicas ganan por goleada.A partir de ahí, la situación se empieza a estabilizar hasta que, en el tramo de los 35 a los 44, la tendencia es casi coincidente. Al sobrepasar los 45, sin embargo, la horquilla se vuelve a abrir y somos otra vez nosotras las que nos sumergimos con más frecuencia entre las páginas de una buena historia bien contada.
Esto no refleja en exclusiva el panorama español, sino que es transnacional. Hace unos años, el gran escritor inglés Ian McEwan -autor de obras magníficas como Amsterdan, Expiación o la divertida sátira que es su última novela, Solar- llevó a cabo un estudio muy poco científico pero enormemente revelador. Un mediodía de verano se dirigió cargado de libros a un céntrico parque cercano a su casa. El parque estaba lleno de gente haciendo lo que suelen hacer miles de londinenses a la hora de comer cuando tienen la suerte de que no llueva: abandonar las oficinas y disfrutar de un espontáneo picnic al sol. E casa del escritor se acumulaban un buen montón de títulos repetidos y su biblioteca estaba desbordada. Pensó que repartir el exceso podría ser buena idea, así que, acompañado por su hijo, se puso en acción. La tarea no pudo ser más sencilla: pasear repitiendo simplemente la frase Hello, would you like a free book?
Todas las mujeres a las que se dirigieron aceptaron encantadas el ofrecimiento. Algunas, incluso, les pidieron dos. O tres. Los hombres, en cambio, reaccionaron de otra manera. Más reacios, menos gratos. Nah, nah. Not for me. Thanks mate, but no, fue, según McEwan, la respuesta más común. Solamente un chico sucumbió a la tentación. Las palabras literales que el autor dejó escritas como conclusión de su experiencia fueron contundentes: cuando la mujeres dejen de leer, la novela morirá.
Una reciente investigación llevada a cabo en su mismo país-esta vez un trabajo metódicamente serio- demostró así mismo que las mujeres leemos mejor. Somos más constantes  solemos terminar los libros que empezamos, aunque es ese sentido yo debo ser una rara avis, porque confieso que, si algo no me convence, lo suelo abandonar antes de llegar a la página 50. Además, nosotras nos implicamos más emocionalmente en las tramas y nos fijamos más en los detalles. Hay, dicen, factores cognitivos y neurológicos que nos hacen así. ¿Una generalización u tanto exagerada? Quizá sí. Quizá no.
Los libros, sin embargo, tienen dos vertientes fundamentales: la de quien los lee y la de quien los escribe. Y aquí la cosa cambia sorprendentemente. Los hombre escriben más. O, al menos, publican más. Muchísimo más De cada cien nuevos títulos que aparecen en el mercado, solamente una cuarta parte lo firma mujeres. Además -o quizá debería decir en consecuencia- la gran mayoría de los libros reseñados en revistas y suplementos literarios pertenecen a autores varones. En paralelo, se percibe una proporción igualmente desequilibrada en cuanto al número de hombres y mujeres que ejercen como críticos en una tendencia que también parece universal.
¿Que pasa? ¿Dónde está la clave de este desajuste? Sinceramente, no lo sé. Y, sinceramente, me encantaría saberlo. Si alguien tiene la respuesta, que me la cuente, por favor.

Artículo de María Dueñas publicado en la revista Elle de mes de Febrero 2012

10.2.12

'El vals lento de las tortugas' - Katherine Pancol

   El vals lento de las torutugas
Katherine Pancol
Editorial La esfera de los libros

Este libro es como una borrasca en medio de la vida. El beso abrasador de aquel al que nunca debimos besar. Un abrazo que es refugio o muerte. Un hombre inquietante pero encantador. Una mujer que tiembla y espera ardientemente. Un hombre que miente. Una mujer que cree dirigir el baile pero que ha perdido el paso. Dos adolescentes más enterados que los mayores. Un hombre que juega a resucitar. Un padre allá arriba, entre las estrellas, musitando al oído de su hija. Un perro tan feo que nos apartamos de su lado…
Personajes que avanzan tercamente. Como pequeñas tortugas obstinadas. Que aprenden a bailar lentamente, lentamente. En un mundo demasiado rápido, demasiado violento.

La novela continúa con la vida de las y los protagonistas de Los ojos amarillos de los cocodrilos: Joséphine y Zoé se han instalado en un buen barrio de París gracias al éxito de la novela que finalmente ha reivindicado su verdadera autora.

Horténse se ha ido a estudiar moda a Londres y ve frecuentemente a Gary, el hijo de Shirley, quien también ha decidido vivir una temporada en Inglaterra. Philippe y su hijo también se han trasladado a Londres aunque van frecuentemente a París a visitar a Iris, ingresada en una clínica psiquiátrica por hallarse en una profunda depresión.
La madre de Joséphine y de Iris, Henriette, trama una venganza contra su ex marido y su amante, Josiane, quienes por fin han encontrado la felicidad y están extasiados con los poderes casi sobrenaturales de su hijo de meses.
De nuevo, un retablo de las vidas de unos personajes con los que los lectores de todo el mundo podrán sentirse identificados. La lectura de este libro ha sido muy amena y entretenida.