26.5.14

'Entre tonos de gris' - Ruta Sepetys

   Entre tonos de gris
Ruta Sepetys
Maeva

Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día.A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es suficiente la esperanza para mantenerlos vivos?


"Espero que lo muevan a hacer algo, a contárselo a alguien. Solo así podremos evitar que vuelvan a ocurrir atrocidades como estas."

Hay lecturas que te maravillan, que te llegan al corazón, y Entre tonos de gris es una de ellas.
Desde la primera página asistimos impotentes al momento crucial en el que muchas vidas quedan interrumpidas, rotas y despojadas de cualquier derecho. Una lista es el juez que dicta la libertad o la esclavitud, la vida o la muerte, y en ella aparece anotada la familia Valkis. En un escenario donde se puede respirar el terror y la injusticia, acompañamos a los personajes en un viaje tan incierto como desolador.
Lina, una joven de quince años, es quien narra en primera persona los hechos. Tras ser capturada y deportada hasta Siberia por los NKVD, su principal preocupación es, además de permanecer unida a su madre y su hermano pequeño, encontrar a su padre. Lo hará de la mejor forma que sabe: dibujando. Con el arte expresa el horror que vive y lo inmortaliza siguiendo los pasos de Munch, su artista preferido. De este modo tratará de comunicarse, confiando en pasarlo de mano en mano hasta que llegue a él.

La autora nos muestra una historia muy dura basada en hechos reales, una realidad que muchísima gente desconoce y que necesitaba ser contada. Es una novela desgarradora y muy dura pero también una oda a la esperanza, a la vida y al amor. Es una de las historias más humanas que jamás he leído, y pese al sufrimiento que encierran sus páginas ha conseguido hacerme ver la luz al final del túnel, el optimismo.
Ruta Sepetys ha acertado de lleno al contar la historia desde el punto de vista de una adolescente, y esa inocencia es palpable durante la lectura. Una lectura absorbente, cruda, conmovedora y muy reveladora, de prosa sencilla pero cuidada al detalle, sabiendo cómo introducir al lector en la novela y transmitiendo los sentimientos de sus personajes.
No es sólo una lectura que recomiendo encarecidamente, sino que incluso os pido que le deis una oportunidad. A mi no me dejó indiferente, y estoy segura de que a vosotros tampoco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario